El que rie ultimo...



 
Noviembre de 2005

Traigan vino que curros sobran

 
Andres Ducatenzeiler
¿Qué hace la UOM en Independiente? ¿Es cierto que el pibe Agüero tiene buena parte de su pase a vendido? ¿Hay empresas de dirigentes vinculadas a negocios del fútbol? No, no son denuncias de Lilita Carrió, se trata de las mil y una caras ocultas del club de Avellaneda. En concurso de acreedores, el Rojo navega entre 59 millones de dólares que le reclaman y denuncias cruzadas de corrupción. Gustavo Veiga le pone los rayos X a la otrora ejemplar institución.
Fuente: FotoBaires

Los cien años de Independiente no vinieron solos. Llegaron con una convocatoria de acreedores por 59 millones de pesos, con Hugo Moyano, la UOM y Luis Barrionuevo adentro, con pintadas que denuncian corrupción en buena parte de Avellaneda y con transferencias de jugadores que engordan más los bolsillos ajenos que a la propia tesorería.
Andrés Ducatenzeiler dejó la presidencia, Julio Comparada lo sucedió y, sin embargo, el cambio de hombres no calmó una alborotada interna ni aventó las sospechas de negociados.
“Dejen de robar”, “25 años viviendo del club” “Ducatenzeiler, ¿dónde estás?”, “Sciaccaluga afuera” o “Terrone andate” son algunos de los grafittis que aparecieron en los últimos días en las inmediaciones del estadio, en el Puente Pueyrredón o sobre la avenida Malvinas Argentinas. Parecen inscripciones dejadas por un aparato político, por las múltiples paredes que cubrieron el rojo uniforme de cada palabra. Los destinatarios de semejantes acusaciones son dirigentes ligados a la administración anterior y que continúan en la actual, como el ex vicepresidente Fernando Sciaccaluga (ahora representante de socios), el protesorero Héctor Terrone (conservó el mismo cargo en las dos comisiones) y quienes le aprobaron el balance irregular de 2003-2004 al ex presidente, como el vice 2º actual, Boris Lisnovsky.
Una agrupación proscripta en la elección que le permitió a Comparada acceder al gobierno, “Gente de Independiente Auténtica”, sostiene que las denuncias callejeras se vinculan con una pelea entre sectores oficialistas que tiene como objeto una presunta depuración. “Creemos que podrían unirse el presidente y Noray Nakis, de las Lista Roja”, sostienen en ese sector.
Mientras en cada baldosa de Avellaneda los socios e hinchas se tropiezan con las disputas políticas, casi nada queda del denominado “Plan Estratégico Independiente del Centenario”, que había visto la luz el 10 de noviembre de 2003. “No tomar conciencia de la importancia de lo que representa una ‘marca’ y de las potencialidades que implica para la generación de negocios es una actitud suicida para una institución que supo ser líder…”, expresaba en uno de sus puntos. En efecto, hubo quienes tomaron conciencia de eso, pero no estaban en el club, sino afuera. Y el gobierno de Comparada les abrió sus puertas.
La marca Independiente sedujo a un patrocinador no estándar para el mercado del fútbol; el gerenciador de la obra social de un sindicato. Forjar Salud, socia de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), desembarcó como sponsor de la camiseta a cambio de 375 mil dólares por temporada, la cobertura médica para los 330 futbolistas de todas las divisiones del club y el servicio de ambulancia en los días de partido.
El diputado nacional y secretario de Relaciones Públicas de la UOM, Francisco Barba Gutiérrez, dice que se opuso a la incursión de la prestadora en el fútbol. “La obra social debería invertir dinero en temas de salud, como mejorar las prestaciones de sus afiliados. Lo dije antes y hoy sigo sosteniendo lo mismo. Sé que fue una estrategia para atraer monotributistas y posicionarse en el mercado. Una decisión de Forjar Salud que ni siquiera se votó en el consejo directivo del gremio”.
¿Cómo se entiende entonces la apuesta comercial sin el apoyo de los metalúrgicos? Quizá porque Comparada es un empresario de fluidas relaciones en determinados gremios y que, durante los años 90, gerenció obras sociales junto a su socio, el diputado electo por Catamarca, Luis Barrionuevo. O sea, hizo lo mismo que Forjar Salud. Ese puede ser un indicio. Ahora bien, si el presidente tiene detrás suyo al gastronómico, en Independiente deberían empezar a preocuparse. Sólo basta con observar el tendal que dejó Barrionuevo en Chacarita cuando lo abandonó en julio último, anticipándose a una segura derrota en las elecciones. Algunas perlas son estas: la deuda financiera del club ascendía a 1.866.785, 60 pesos y uno de sus acreedores era El Surco SA, la compañía de seguros más grande especializada en sindicatos. La comisión directiva que lideraba el gastronómico también le quedó debiendo a El Surco otros 12.206, 40 dólares. ¿A quiénes se atribuye la propiedad de la aseguradora? A Comparada y Barrionuevo. El primero también adquirió en su momento El Centinela, una competidora que tenía en sus manos el seguro de espectador que la AFA deba pagar puntualmente.
El sindicalista no se hace ver por Avellaneda, ni posee cargo alguno en la conducción de Independiente, pero sí está Hugo Moyano, otro de los caciques de la CGT, a quien acompaña su hijo Pablo. El camionero es miembro de la asamblea de representantes (cuando se aprobó el concurso de acreedores fue el único orador por el oficialismo) y su retoño político es vocal titular de la comisión directiva.
Los Moyano han echado raíces en el complejo deportivo Santo Domingo, donde suele entrenarse el plantel profesional que dirige Julio Falcioni y que acaba de quedarse en la mitad del campeonato sin su goleador, Nicolás Frutos, transferido al Anderlecht de Bélgica. Una venta que los hinchas no alcanzan a comprender –por el momento inapropiado-, en un equipo que todavía tienen chances de pelear por el título.
Sin embargo, aún queda la joya del semillero, Sergio Leonel Agüero, el pibe de 17 años que debutó en Primera con apenas 15. El 25 por ciento de su pase le pertenece al empresario Samuel Liberman, el ex propietario de la señal de cable VCC, que irrumpió en el mercado del fútbol cuando adquirió los derechos económicos de Carlos Bustos y José Albornoz, dos jugadores que sacó del Deportivo Español para colocarlos en River. También participó años después en un porcentaje de la compra de Diego Forlán –el delantero del Villarreal-, cuando todavía estaba en Independiente.
A fines de octubre, Comparada se anticipó a ciertos rumores sobre la venta del jugador del momento y dijo que el pibe se quedará en el club, como mínimo, hasta fines de 2006. Si se concretara la transferencia, Liberman habrá hecho un regio negocio: a la comisión directiva de Ducatenzeiler le pagó 75 mil dólares por aquella cuarta parte del pase. ¿Cuánto vale el Kun? ¿Veinte millones de euros? ¿Más? Habría que ir sacando cuentas de lo que cobraría el empresario.
Si será un fenómeno Agüero, que el 24 de noviembre de 1998, José María Astarloa y Eduardo González firmaron un contrato con madre, cuando aquél tenía apenas 10 años, en representación de una empresa con sede en Rivadavia 53, de San Isidro.
Ambos, según el acuerdo, realizaban “actividades comerciales vinculadas al fútbol y especialmente vinculadas a la representación y asesoramiento integral de jugadores de fútbol, sean estos amateurs o profesionales, en todo lo relacionado a sus carreras deportivas o comerciales”.
La sangría de Independiente ni siquiera finalizó con el concurso que tiene a esturado la jueza María Rosa Caram. Por lo pronto, Independiente lo pidió por 36 millones, pero sus acreedores reclamaron 59 millones ante el Juzgado Comercial Nº 5 de Lomas de Zamora. Además, varias operaciones son analizadas por la justicia penal. Hay tres expedientes en las Unidades Fiscales de Investigación (UFI) del mismo distrito, números 11 y 14, que tomaron denuncias por distintas irregularidades durante la administración de Ducatenzeiler.
Una de ellas consistió en un despojo –todavía impune- que sufrió el lateral Cristian Tavio. El club le habría pagado 57 mil pesos correspondientes a la prima anual, pero el dinero nunca llegó a sus manos. El documento fue descontado en una financiera por un ex directivo que revistaba como secretario deportivo. Este individuo, luego despojado de sus cargos, le falsificó la firma para quedarse con el dinero.
En este contexto de declive económico e institucional, donde los nubarrones de corrupción no pudieron disiparse, Forjar Salud decidió apostar por la “marca” Independiente. Pero no lo hizo únicamente en el fútbol. La empresa de salud entendió una cosa: la era de la comunicación en que vivimos demanda proyectos más ambiciosos y temerarios que hacer publicidad en la camiseta de un equipo. Y desembarcó en el diario Crónica que, como el club de Avellaneda, está en convocatoria de acreedores por unos 80 millones de pesos.
“La obra social no tiene por qué comprar un diario. Yo necesitaría ver el contrato porque la gente de Forjar Salud lo niega. La UOM sacó una solicitada diciendo que nada tiene que ver con este asunto. Aunque sé que el abogado Smurra, que sí es de la UOM, estaba en un principio en Crónica”, explicó el diputado Gutiérrez.
Para Nancy Acosta, una de las delegadas del personal del diario, “Pablo Smurra es el mismo abogado provocador que participa de las negociaciones como asesor letrado de la empresa. El 28 de octubre firmó un acta cuando el diario hizo una presentación en el Ministerio de Trabajo junto a Fabián Romero y Pablo Michetti. Con nosotros tuvo varias escaramuzas y en su momento se ocupó de los retiros voluntarios que les ofrecieron a los jefes del diario pagándoles sólo el 30 o 40 por ciento del dinero que les correspondía por indemnizaciones”.
La actual participación de Smurra en el conflicto de Crónica y el hecho de que el Barba Gutiérrez reconoce que se desempeña en la UOM, ratifican que Forjar Salud es un proyecto ambicioso que excede las prestaciones médicas, apunta al fútbol para posicionarse y al control de un periódico para ampliar el horizonte de sus negocios (siempre que no se cuente que Crónica TV completa el paquete de medios que aún pertenecía al empresario procesado por evasión, Héctor Ricardo García).
Todo resulta muy sugerente. Los trabajadores del diario saben que, alguna vez en todos estos años de atropellos, cobraron la quincena gracias a un dinero que acercó el gastronómico Barrionuevo. Los apellidos parecen mimetizarse en Independiente, en Crónica y en la obra social de la UOM. Las unidades de negocias también se asemejan bastante. Pero el desenlace de esta triangulación es lo más inquietante. Porque están en juego el patrimonio de un club centenario y la fuente de trabajo de casi 500 empleados, a quienes están empujando hacia la calle (72, de la edición vespertina de Crónica fueron despedidos, y sólo reincorporados bajo conciliación obligatoria).
Todo para que el afán de lucro de ciertos personajes y los intereses ocultos que defienden puedan concretarse.

Por Gustavo Veiga

Fuente: Revista Un Caño, Nº 6 – noviembre de 2005