En la temporada '88/'89, Independiente le ganó, en Avellaneda, 1-0 a Vélez, y luego saldría campeón, con Jorge "el indio" Solari como DT. Hasta hoy, increíblemente, ése había sido el último triunfo de los rojos ante los fortineros en el Libertadores de América. Pero esta tarde se rompió la racha maldita, también con un 1-0. ¿El final del presente Apertura nos verá también festejando una nueva estrella?
Yendo a los detalles del partido, vale destacar la actitud que tuvo el equipo rojo, con un mediocampo muy "metedor" y rápido para distribuir las pelotas ganadas y una defensa bien parada, salvo por un nervioso e inseguro Abraham, en especial en la primera etapa, algo que mejoraría en el segundo tiempo.
Pasado el primer cuarto de hora jugado, y cuando todavía no había habido llegadas claras de gol de ninguno de los dos equipos, el Rojo pegó primero con una buena jugada que terminó con un centro cruzado de Eduardo Domínguez para la definición, en el área chica, de Lucas Pusineri.
A partir de allí, llegaría "la batalla" del mediocampo, con dos actores con papeles estelares, que volvieron a brillar: Lucas Biglia y Sergio Orteman. Con notables labores, hoy quedó confirmado que, de jugar con "doble 5", ellos son los indicados para cumplir esas funciones.
Pero así como hay que destacar a los que jugaron bien, también hay que citar a los que aportaron poco al funcionamiento del equipo. El caso puntual fue el de Jeremías Caggiano: pálida actuación, con más aporte en la recuperación de pelota en el mediocampo que en ofensiva (algo que no es del todo positivo tratándose de un delantero). Encima, las pocas veces que tocó la pelota y quiso gambetear, lo hizo sin ingenio ni velocidad, algo que le jugó en contra y le hizo perder contra los defensores velezanos. Tampoco contó con ninguna opción de gol, como para “redimirse”, como sí lo hizo contra Arsenal en el partido anterior. Lesionado, se retiró dejándole el lugar a Eduardo Bustos Montoya.
El primer tiempo, aparte, contó con un arbitraje escandaloso (Ángel Sánchez, quien se dedicó a cobrar sistemáticamente todos los fouls a favor de Vélez, tanto los que eran como los que se simulaban), pero al final el Rojo se fue a los vestuarios ganando por la mínima diferencia. Vélez no había llegado ni una sola vez al arco de un segurísimo Ustari.
Ya en la segunda etapa, el partido dio un vuelco, y se marcó una diferencia respecto del primero: Vélez tuvo una alta posesión de balón, quizá exagerada, algo que Independiente no pudo controlar, más allá de su obvia intención de intentar aprovechar el contragolpe para definir el pleito.
Pero a pesar de eso, los de Liniers no lograban colocar a ningún jugador frente al arco rojo: la estrategia era lanzar centros cruzados, quizá imitando la jugada del gol rojo, pero siempre se encontraron con una defensa que rechazaba todo lo que encontraba, buscando a Sergio Agüero o Bustos Montoya para contragolpear.
Cuando los minutos pasaban y los fortineros veían que no podían cambiar el marcador, empezaron a impacientarse y a cometer más fouls violentos y desde atrás, en especial a Agüero. Por eso, no fueron sorpresas las expulsiones (por doble amonestación) de Somoza y Pellegrino, hacia el final del encuentro.
En los últimos 15 minutos del partido empezaron a llegar las claras situaciones de gol a favor de Independiente, que nunca pudieron cristalizarse en goles. Primero fue Bustos Montoya, quien se equivocó en la definición cara a cara con Sessa. Luego llegarían opciones de Aguero (al menos tres) y hasta dos del ingresado (por Emiliano Armenteros) Martín Fabro, quien las desperdició increíblemente: la segunda, solo, en el área chica, frente al arco y con arquero vencido, con un cabezazo impensado para un jugador de primera división. Sánchez, tras 5 dramáticos minutos de descuento, marcó el final y provocó el delirio de los 40.000 hinchas rojos que otra vez llenaron el estadio de Avellaneda.
Con este triunfo, el Rojo (26 puntos) se prendió en la lucha aún más, teniendo en cuenta la derrota de Boca, y la ilusión de la gente está más prendida que nunca. Se viene un partido muy duro contra Estudiantes en La Plata (25 unidades), que será otra final. Igualmente, de contar con la actitud mostrada hoy, este equipo ganará más de lo que perderá en lo que queda del campeonato. 1-0 a Vélez, como la ‘88/’89. Ojalá que el final del torneo también tenga el mismo resultado que aquél.
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