Independiente se dio el gusto de ganarle a Vélez en los dos partidos de la temporada, algo que no sucedía desde hacía varios años. Tras el duro traspié del partido anterior ante Arsenal, nuevamente Julio Falcioni decidió mover la formación del equipo e introdujo algunos cambios obligados y otros tácticos: Lorgio Álvarez volvió tras su lesión y reemplazó a Fernando Cáceres (suspendido), Eduardo Domínguez entró por José Rojas, Martín Fabro sustituyó a Martín Pautasso y Mariano Herrón suplantó a Sebastián Carrizo, en tanto que en ofensiva Emiliano Armenteros jugó en lugar de Osvaldo Miranda.
Entonces, el equipo se dispuso tácticamente con un 4-4-2, en lugar del 3-4-3 del partido pasado. Oscar Ustari; Álvarez, Marcelo Méndez, David Abraham, Domínguez; Fabro, Lucas Biglia, Herrón, Armenteros; Sergio Agüero y Eduardo Bustos Montoya fue el 11 titular.
La primera etapa del encuentro mostró un trámite parejo y trabado. La dinámica que querían imponer ambos equipos se veía interrumpida por la gran imprecisión que también caracterizaba tanto a velezanos como a rojos.
Sin embargo, a los 7' llegó la jugada más peligrosa de la etapa: en una espectacular contra, Fabro avanzó 25 metros con pelota controlada y llegando a la medialuna, cedió para Bustos Montoya, éste dejó pasar el balón sin tocarla para la llegada franca de Agüero, quien ingresó al área y la picó por encima de la salida de Gastón Sessa. El balón se fue apenas desviado, pegando en la parte externa de la red.
Promediando los 10 minutos iniciales, se notaba una leve mejoría en el juego de Independiente, aunque Vélez pugnaba por quebrar esa tendencia. Fue entonces cuando los fortineros comenzaron a probar con disparos desde fuera del área. A los 14' lo hizo Castromán, y fácilmente retuvo Ustari.
Sólo un minuto después llegó un potente disparo de Sergio Sena, que rozó el travesaño del arco rojo y se fue desviado.
No hubo más llegadas claras luego, sino apenas avances que no llegaban a inquietar seriamente a los arqueros. Vélez seguía mostrando cierta imprecisión no habitual en ése equipo, mientras que Independiente hacía lo que podía, tratando de mantener el orden y el dibujo táctico.
A los 32' se armó una buena jugada entre Sena y Leandro Gracián, y fue éste quien disparó desde la media luna, pero nuevamente tapó la pelota el arquero del Rey de Copas. Tres minutos después se repitió la fórmula: disparo de Castromán desde lejos, atajada de Ustari.
Hacia el final de la etapa, se notó a un Vélez con intención de dominar el encuentro y con más empuje, pero el desorden general y las fallas en los pases de ambas alineaciones hicieron que terminara con un pálido 0-0.
El complemento no mostró demasiadas diferencias en cuanto al juego, aunque sí hay que mencionar ciertas acciones que beneficiaron, a la larga, a Independiente. En primer lugar, tanto Castromán como Rolando Zárate habían salido lesionados -entrando Claudio Enría y Emanuel Fernándes Francou-. Y luego, hacia los 25', se fue expulsado Fabián Cubero, por doble amonestación. Ésto fue determinante.
Sin embargo, en el mismo comienzo del segundo tiempo, hubo opciones claras: a los 3' Armenteros ejecutó un córner desde la derecha del ataque rojo, y Domínguez cabeceó solo, aunque sin puntería, por lo que la pelota salió por la línea final. A los 8', Bustos Montoya no alcanzó a desviar un buen centro de Domínguez, y el arquero Sessa logró contener tras dos intentos.
Independiente seguía mostrando una buena circulación de pelota hasta llegar a 3/4 cancha de Vélez, donde se disminuía, en especial por la escasa participación de Agüero, quien perdía sistemáticamente cada vez que enfrentaba a Hernán Pellerano, de buena actuación.
A los 11', y tras una falla poco común de Cubero, Fabro y Agüero se fueron solos hacia el gol, pero el primero se equivocó al definir y Sessa se quedó con el balón. Fue una oportunidad inmejorable.
A los 19' Gracián mostró su categoría y, tras una gran jugada personal, disparó hacia el arco rojo, donde Ustari tapó con dos manos y alejó el peligro.
Tras la expulsión de Cubero, Vélez pareció no darse por aludido y mantuvo la actitud ofensiva, aunque a la larga, terminó siendo superado. A los 28' Falcioni metió el primer cambio: entró Enzo Bruno en lugar de Fabro. Pero el equipo de Miguel Ángel Russo parecía no sentir el jugador de menos.
A los 35', tras buena jugada del ingresado Bruno, casi convierte Bustos Montoya, quien no tuvo una buena noche nuevamente, en especial porque se lo notó demasiado lento.
Aunque el grito llegaría casi de inmediato: a los 37', y tras pase de Bruno, Agüero entró por el medio del área de Vélez decidido a encarar, superó a los 2 jugadores que lo marcaban y definió de derecha, con categoría, al palo izquierdo de Sessa. 1-0 para Independiente y delirio en las tribunas. Falcioni no se obnubiló por el triunfo parcial e igualmente metió a Osvaldo Miranda por Bustos Montoya, algo que iba a hacer previo al primer gol rojo.
Pero casi sin tiempo entre emoción y emoción, llegó el segundo: en una acción comandada por Armenteros desde la izquierda, llegó el centro de éste y casi desvía Miranda hacia la red, pero el rebote le cayó al propio Kun, muy cerca de donde había definido segundos antes. Con un tiro similar en cuanto a calidad y a ubicación del balón, Agüero gritó el 2-0, que a los 41' cerró el encuentro a favor de Independiente.
El cambio de Gastón Machín por el Kun (42') y un error garrafal del juez asistente Carlos Kraus al cobrar un inexistente off-side del propio Nº 8 rojo cuando iba a definir para marcar el tercero (44') quedaron sólo para las anécdotas, ya que el Rojo tenía los tres puntos en el bolsillo.
Independiente recuperó algo del fútbol que venía perdiendo y encima se hizo fuerte en Liniers, en una victoria que sirve para empezar a definir el ingreso a la Copa Libertadores de América del año próximo..
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