Al parecer, Independiente no puede salir de una mala racha, y lo peor es que el equipo, cada fecha que pasa, juega peor y tiene menos respuestas, además de mostrar una decreciente actitud.
Para el partido contra Banfield, en el estadio Libertadores de América, Julio Falcioni tuvo que "meter mano" casi como nunca antes, por lesiones, suspensiones y vueltas de titulares. De esta forma, el DT alineó a Bernardo Leyenda (por Oscar Ustari, lesionado), Martín Pautaso (regresó, por Lorgio Álvarez, suspendido), Fernando Cáceres, Eduardo Domínguez (jugando de central en vez de hacerlo de "3") y el debut como titular del chileno José Rojas; en el medio jugaron Lucas Biglia (como "8"), Esteban Buján (por Gastón Machín, lesionado), Sebastián Carrizo como "doble 5" y Emiliano Armenteros, y en el ataque, Eduardo Bustos Montoya regresó al primer equipo tras su lesión, para acompañar a Sergio Agüero.
El primer tiempo de Independiente fue similar a los disputados últimamente: timorato e impreciso, nunca inquietó con real peligro a la última línea del equipo de Leeb, que mostró solidez y coordinación tanto cuando tenía la pelota como cuando intentaba recuperarla.
Sólo cuando iban 3', José Sand casi convierte para el Taladro, tras una mala salida de Leyenda, pero luego resolvió Domínguez sacándola al córner.
Con un Banfield mucho mejor parado y un Independiente sin ideas claras, el primer cuarto de hora fue claramente dominado por los de Leeb, aunque sin llegadas profundas como tuvo al comienzo.
A los 20' el Rojo logró emparejar el trámite, disputando mejor el mediocampo y ganando más pelotas, pero produciendo poco en ofensiva.
La primer llegada fue a los 28', cuando tras una buena jugada personal, el Kun Agüero remató por encima del travesaño del arquero Cristian Lucchetti.
Pero lamentablemente esa tibia levantada del Rojo no tuvo tiempo para acentuarse ni tampoco suerte: de la mencionada jugada, surgió un envío largo del arquero que peinó Josemir Lujambio y que aprovechó Sand para enviar a la red, tomando por sorpresa a la defensa roja, arquero incluido. Banfield 1-0.
Ni siquiera la apertura del marcador pareció hacer reaccionar a Independiente, que ni siquiera arrimó peligro al área del Taladro, mientras que los jugadores visitantes siguieron teniendo chances para aumentar la ventaja, como a los 37' Jesús Dátolo (desviado).
El Rojo mostró un sector derecho muy flojo, con responsabilidad casi exclusiva de Biglia y Pautasso. Arriba, Bustos Montoya casi ni tocó la pelota, mientras que Cáceres en el fondo, Carrizo y Armenteros (con más ganas que fútbol) y Agüero fueron lo más "regular" (aunque eso no quiere decir que hayan jugado bien) de un equipo que parecía abatido de entrada.
El segundo tiempo mostró a un Independiente que evidentemente quería más, y que trató de cambiar la actitud. Pero más allá de levantar -sólo un poco- su nivel, el equipo no era profundo, le faltaba "punch" arriba.
Banfield, por su parte, apostaba al contragolpe, sus defensores y mediocampistas cometían muchas faltas, y ya comenzaban a aprovechar cualquier pelota parada o supuesta lesión para hacer pasar más y más segundos. Encima, el encuentro contó con un arbitraje pésimo de Rafael Furchi, quien permitió todo lo antes mencionado sin sacar siquiera una tarjeta para amonestar.
A los 13' Biglia (que había cambiado su posición con Buján y empezó a jugar por izquierda) tomó la pelota fuera del área rival y sacó un interesante derechazo que tapó Lucchetti sin dejar rebote.
El primer cambio llegó dos minutos después, cuando Falcioni hizo ingresar al delantero Osvaldo Miranda por el cuestionado Buján, quien, encima de no haber tenido una buena noche otra vez, se mostró molesto por la decisión del entrenador.
Pero poco tiempo hubo para ver qué podía hacer el Rey de Copas jugando con tres delanteros, ya que a los 21' Dátolo ejecutó un tiro libre que Marcos Galarza desvió en el área, sorprendiendo, nuevamente, a Leyenda: 2-0 para el Taladro.
El ambiente estaba caldeado en Avellaneda con esta nueva derrota parcial del Rojo, y encima el equipo parecía no reaccionar por el segundo impacto recibido. A los 23' entró Enzo Bruno por el chileno José Rojas, quien a pesar de intervenir poco, cumplió.
El 2-0 y la estrategia de seguir aprovechando la contra por parte de Banfield siguieron desnudando las falencias en el fondo rojo, en especial en su costado derecho, con Pautasso como triste protagonista.
Aún jugando mal y sin ideas, el Rojo llegó al descuento, a través de una genialidad de Kun Agüero, quien con un quiebre de cintura se sacó de encima a media defensa del Taladro y logró que el arquero le cometiera penal, que finalmente el propio Nº 10 rojo convirtió: 2-1. Faltaban 15 minutos.
A partir de allí se sucedieron más llegadas del Rojo que en todo el tiempo se había disputado antes: a los 31' volvió a rematar Agüero, pero contuvo Lucchetti, a los 34' tuvo una muy clara Biglia, que salió por arriba del travesaño, y a los 35' Domínguez le pegó desde 30 metros y también se fue por encima del caño.
Cuando los últimos minutos se preveían vibrantes (Banfield parecía haber renunciado a atacar), el árbitro suspendió el encuentro por una supuesta agresión de plateístas de Independiente al DT Leeb, quien se mostró en el suelo, casi desvanecido.
Fue extraño ver cómo Falcioni y ciertos jugadores estaban más preocupados porque el referee hiciera constar que Leeb había provocado a los hinchas (algo que la TV demostró) y para que se jugaran los minutos restantes, que por la salud del propio DT rival, algo parecido a lo que mostraron los suplentes del Taladro, quienes arengaron a los que estaban dentro de la cancha a festejar el triunfo (¿definitivo?): todos se juntaron y, saltando y cantando, se acercaron a la visitante, que los acompañaba con algarabía. Nadie (ni locales ni visitantes) se preocupó por la lesión que supuestamente tenía Leeb. Las dos actitudes son reprochables por igual. La AFA decidirá, finalmente, si los minutos restantes (iban 38', aunque Furchi, inexplicablemente, dijo que iban 33') se jugarán o no.
www.elorgullonacional.com
Miércoles 10 de mayo de 2006
16:44 | 2-1 EN AVELLANEDA
Un partido cortito como viraje de laucha
Independiente y Banfield completaron sin hacer más goles los 13 minutos pendientes del encuentro suspendido por la 11ª fecha. El Rojo tuvo chances pero no las pudo concretar y por ahora queda afuera de las copas. El equipo de Leeb, hoy, está adentro de la Sudamericana.
Independiente tenía por delante 13 minutos de ilusión. Había que dar vuelta el partido suspendido ante Banfield por la supuesta agresión al técnico Leeb y, como se sabía, la mano no venía nada sencilla. Lógicamente, salió decidido a quemar las naves y puso toda su gente en campo rival con una clara intención: mover el 2 a 1. No pudo ser, sin embargo, pese a que tuvo las mejores opciones en estos dos tiempos disputados en Avellaneda.
La primera llegada neta fue para los de Falcioni. Vino un centro llovido al corazón del área y Agüero, con los ojos bien abiertos, cabeceó a colocar. Parecía que entraba, pero la pelota se fue muy cerquita del palo.
Banfield se tiró atrás y trató de “congelar” el partido. Hizo todo en cámara lenta y casi no apostó a aumentar. Armó una línea de cuatro bien cerrada y los locales, sin espacios, empezaron a tirar pelotazos inútiles, mientras los minutos se iban rápidamente.
La otra jugada clara de este mini partido llegó en el arranque del segundo tiempo. La defensa de Banfield quedó mal parada, Agüero la cruzó al medio para Machín, quien en lugar de darle al arco prefirió alargarla para Fabro. Y ahí llegó una mediavuelta fulminante, que se fue apenas arriba. Fue la más clara.
El final encontró a Independiente sin ideas, desesperado por torcer la historia. Banfield, en cambio, aguantó tranquilo en su campo y se puso en el bolsillo tres puntos que le vienen al pelo.
Fuente: Diario Olé |