En el presente Apertura '06, Independiente continúa en la senda de la irregularidad, alternando buenas y malas. En este caso, la visita al Parque de la Independencia de Rosario fue negativa, ya que el equipo nunca pudo encontrar la brújula hacia el buen juego que le permitiera marcar goles y conseguir el buscado resultado.
El Rey de Copas saltó a la cancha con algunos cambios respecto del juego anterior: David Abraham reemplazó al suspendido Lorgio Álvarez (en realidad, Marcelo Méndez pasó a marcar la punta derecha y Abraham fue central junto a Fernando Cáceres), en el mediocampo se mantuvo el "doble 5" Lucas Biglia - Sebastián Carrizo, y en la delantera jugó su segundo partido consecutivo como titular Osvaldo Miranda (por el todavía lesionado Eduardo Bustos Montoya).
El Rojo comenzó con una tímida actitud de protagonista, que luego se fue evaporando, hasta ser ampliamente dominado por el equipo leproso. Los primeros minutos fueron de estudio mutuo, y en ellos se apreciaron muy pocas llegadas, apenas algunos disparos de media distancia por parte de Gastón Machín y de Biglia. Recién a los 18' el Rojo contó su primera gran opción: tras un pase corto en un tiro libre, Sergio Agüero remató una pelota que el arquero Justo Villar pudo tapar, y cuyo rebote no fue alcanzado por Biglia, Machín ni Emiliano Armenteros. Más allá de esto, se veía poco en ofensiva.
Encima, el juego de Newell's fue creciendo con el pasar de los minutos y la diferencia más notoria se produjo en el mediocampo: el circuito quitador Biglia-Carrizo fue superado por el del rival (Claudio Husain-Ariel Zapata), y los carrileros de ambos equipos tenían suerte bien diferente, ya que mientras Machín y Armenteros erraban pases y no producían avances, Fernado Belluschi y, en especial, Mauro Cejas generaban mucho peligro cuando se lo proponían.
Lentamente, los leprosos se apoderaron de la pelota, y tras una opción que tuvo Ignacio Scocco (un tiro libre que casi entra contra el palo izquierdo de Oscar Ustari) el gol no tardó en llegar: a los 30', Ariel Ortega recibió un centro de Scocco, anticipó a Cáceres y a Ustari en el salto y marcó de cabeza de 1-0.
El desnivel, lejos de "despertar" a Independiente, lo incomodó aún más: los rosarinos ajustaron marcas en el medio y mientras tocaban de primera desde el círculo central hacia el área roja, y desnudaban falencias en los de Falcioni. Mientras Newell's disfrutaba de su mejor momento, del otro lado se pudo apreciar, por ejemplo, la floja labor de Eduardo Domínguez.
Los dirigidos por Nery Pumpido casi convierten el 2do. en una jugada insólita en la que, tras algunos rebotes y protestas de la defensa roja por supuesta salida del balón en la línea final, primero Husaín y luego Zapata no pudieron rematar. Al entretiempo con derrota 0-1.
En el comienzo del segundo tiempo, Falcioni dispuso que ingresara el chileno José Rojas por Domínguez, pero apenas comenzado el complemento todo empeoró para Independiente: disputados sólo 30 segundos, Belluschi aprovechó una rápida opción en el área generada entre Cejas y Scocco y puso el 2-0. Todo mal para el Rojo.
El equipo de Falcioni pareció desmoronarse. Teniendo en cuenta que en los últimos encuentros siempre juega mejor el complemento que el primer tiempo, podía preveerse una reacción roja, pero nunca había sucedido que el equipo estuviera 0-2 en apenas un minuto de juego de ST. Quizá por eso a Independiente le costó tanto, y el resto del período fue sólo una acentuación de lo que se había visto en la primera etapa.
A pesar de la notoria diferencia que significó que el conjunto rosarino le cediera la tenencia del balón a los de Falcioni, éstos siguieron con la tendencia de no poder superar la férrea y ajustada marca de la defensa local, que tuvo puntos muy altos en jugadores como Gastón Aguirre y Nicolás Spolli.
Newell's apostó al contragolpe, mientras que del otro bando eran notorias las bajísimas actuaciones Machín y de Armenteros, que hicieron que el DT los cambiara por Enzo Bruno (a los 15') y por César Pereyra (a los 31'), respectivamente. Quien tampoco tuvo una buena tarde fue el Kun Agüero, que no pudo desnivelar nunca. Quizá los 3 jugadores que el leproso ponía para marcarlo cada vez que tocaba la pelota fue una de las razones.
Independiente no pudo quebrar la estrategia rosarina. Tenía la pelota, pero no llegaba con claridad ni con peligro. Mientras el Rojo intentaba mediante disparos de media distancia, Newell's tenía claras chances como la de Scocco a los 23', que se fue desviada.
Los minutos finales fueron más de lo mismo. Carrizo casi convierte el descuento a los 38' mediante un tiro libre, y Pereyra desperdició, a los 43', la mejor opción que creó Independiente en todo el encuentro, cuando tiró la pelota por arriba del travesaño al enfrentar mano a mano a Villar.
También al final se fue expulsado por doble amonestación Méndez, tras una jugada de contra rapidísima del delantero Héctor Steinert (había reemplazado a Scocco).
Un Independiente inerte pasó por Rosario y dejó en el camino no sólo puntos importantes, sino también una imagen pálida que puede llegar a preocupar aún más de cara a lo que falta del torneo. En estos momentos -los malos- hace falta más fútbol y más actitud para seguir adelante.
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