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Fecha 05: Independiente - Gimnasia y Esgrima La Plata (viernes 17 de febrero de 2006)
Nada de nada
 
Independiente volvió a perder, esta vez frente a Gimnasia de La Plata
Independiente volvió a perder, esta vez frente a Gimnasia de La Plata, en el estadio Libertadores de América, por 1-0, con gol de Lucas Litch. El Rojo mostró una de sus peores performances desde que Julio Falcioni asumió como DT, sino la peor. El equipo no generó fútbol ni llegadas de peligro, salvo por un par de aproximaciones de Sergio Agüero, quien fue suplente y entró en el ST. Debutó el chileno Rojas.
Fuente:FotoBaires

Independiente nunca pudo encontrarle la vuelta al partido frente a un tibio Gimnasia de La Plata, y éstos se llevaron los tres puntos con un gol de otro partido.
En las horas previas al encuentro disputado en el estadio Libertadores de América, el tema de conversación casi único era si Sergio Kun Agüero iba a ser titular, suplente o si se quedaba fuera de los convocados para cuidarlo de su lesión y preservarlo hasta el clásico con Racing del fin de semana próximo: finalmente, el Nº 10 del Rojo se sentó en el banco.
En los primeros minutos de partido, Independiente mostró una cara más habitual desde que Julio Falcioni asumió como entrenador: mucha presión en el medio y rápidos avances para intentar lastimar en el área rival. Pero esta vez, todo se diluyó demasiado rápido: se podría decir que esa postura del Rojo se vio en el primer cuarto de hora, algo que luego desapareció por completo.
Carlos Navarro Montoya tapó la primera situación de gol de Independiente, al desviar al córner un cabezazo de César Pereyra -fue el que sustituyó a Kun desde el arranque-, tras un potente tiro libre ejecutado por David Abraham.
Luego, el arquero también participó de un par de jugadas más del ataque rojo: un tiro libre lanzado por Lucas Biglia y un gol anulado -por supuesto offside- a Eduardo Bustos Montoya.
Luego de esa actividad en ofensiva en ese período de tiempo, Independiente se fue cayendo paulatinamente.
Con esto, Gimnasia -que mostró cualidades limitadísimas- comenzó a adelantar líneas y, con poco, logró llegadas muy claras, en especial de sus delanteros Vargas, Ferreyra y Cervera. Por suerte, Oscar Ustari se mostró con mucha seguridad, y más allá de que algunos medios e hinchas lo culpen por el gol que finalmente le dio la victoria a los triperos, redondeó una muy buena actuación.
Así, con un partido malo desde lo jugado y con pocas situación -aunque más claras para los platenses- terminó la primera etapa.
Por posible amonestación de Lorgio Álvarez -lo que lo hubiera dejado fuera del clásico, como finalmente sucedió con Abraham y con Pautasso-, el entrenador rojo dispuso el debut del defensor chileno José Rojas. El partido no fue precisamente el ideal para redondear una buena actuación.
Si en el primer tiempo el Rojo venía de capa caída, definitivamente se desmoralizó del todo cuando sufrió el mencionado gol. Tras un rechazo de Ustari desde su área chica, Lucas Litch bajó el balón en la mitad de cancha, superó a Gastón Machín, quien intentó sacarle la pelota pero no pudo, y disparó desde 40 metros hacia el arco rojo, todo en una cuestión de segundos. El arquero rojo venía de rechazar y se vio sorprendido con semejante remate, perfecto desde lo técnico y espectacular desde lo visual: 0-1 a los 10'.
Falcioni hizo lo que todos suponían: mandó a la cancha a Agüero, para tratar de apagar el incendio de mal juego y poca actitud del equipo (aunque vale aclarar que el juvenil estaba haciendo ejercicios de calentamiento desde antes del gol tripero).
Cuando entró, Kun sorprendió más por su posición que por sus jugadas: como el cambio fue por Mariano Herrón, el Rojo pasó a jugar con 3 puntas (Pereyra, Agüero y Bustos Montoya), aunque el Nº 10 estaba más retrasado (justamente, como un auténtico enganche, asistiendo y creando más que definiendo).
La estrategia definitivamente fue interesante, pero el trámite del partido y el resultado negativo se mantuvieron, más allá de que las únicas dos llegadas que Independiente tuvo en ese segundo tiempo fueron creadas y definidas por el propio Kun: un remate recto desde 20 metros que Navarro Montoya desvió al córner y una aproximación en diagonal con una definición cruzada al segundo palo que se fue por poco.
El partido se fue cerrando, con Gimnasia haciendo tiempo en cuanta opción pudiera y con el Rojo yendo ciegamente, aunque sin argumentos sólidos, hacia el empate milagroso.
Independiente jugó uno de los peores partidos desde que Falcioni dirige al equipo (quizá similar a los de Boca y River del torneo pasado), algo que sorprendió mucho, teniendo en cuenta las grandes actuaciones frente a Instituto y a San Lorenzo, más allá de la caída -algo injusta- frente a Argentinos Jrs. de la fecha pasada. La semana que viene se jugará un nuevo clásico de Avellaneda: esperemos que el equipo esté a la altura de las circunstancias, para que el resultado esté a la altura de la historia.

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